El Mensaje

El mensaje es que nada es definitivo. Nadie puede pronosticar el destino final de una persona basándose únicamente en ciertas condiciones iniciales.

El éxito no es un punto de llegada, sino el conjunto de pequeños logros y fracasos, cuya sumatoria constituye la vida de una persona. Con creatividad y flexibilidad se pueden adecuar las personas y circunstancias, para obtener resultados en favor de la persona con discapacidad.

Los términos para identificar a la persona con Retardo mental, han sido: ‘retardado‘, ‘deficiente‘, ‘discapacitado‘, 'especial', hasta el hoy de moda, persona con ‘habilidades diferentes‘.

Al margen de etiquetas, hay algo claro: ellos no son ‘un problema’. Son personas con mucha capacidad, que necesitan apoyo desde diversas áreas: familiar, social, educativa, económica, política. Sus resultados son asombrosos y no se deben esperar en términos inmediatos, sino en el mediano y largo plazo.

La vida y logros de Verito constituyen una esperanza y un modelo para padres, educadores y la sociedad en general. Su vida se convierte en un hermoso mensaje para todo ser con potencialidades desarrollables. Su obra demuestra que el arte constituye un gran medio de realización e inclusión en la vida cultural de la sociedad. Sus logros actuales la distancian cualitativamente de aquel diagnóstico inicial. Ella tiene una vida tan ‘normal’ como puede tenerla cualquiera de nosotros.

Verito personifica la superación del ser humano a través de la consecución y realización de logros, mediante una labor caracterizada por la persistencia, insistencia y resistencia. No le ha sido fácil transitar las duras pruebas que le ha tocado vivir, sin embargo, se ha convertido en un ser útil a sí mismo y a la sociedad.

Verito cuenta con muchos amigos y admiradores, quienes se emocionan tanto por su arte como por sus logros personales y profesionales. Sin recorrer un camino convencional, ha llegado a definir un estilo propio y a desarrollar una obra siguiendo una ruta alterna. Ha obtenido premios y reconocimientos y lo mejor para ella: ha conseguido el amor de la gente que la rodea, del mismo modo como ella ama entregar su alegría a la gente. En este punto es importante mencionar que las felicitaciones y el cariño que Verito recibe por parte de la sociedad han contribuido notablemente con la mejora de su inteligencia y de su conducta.

Estamos ante el caso inusual de una artista cuya pintura es técnicamente impecable y posee una dimensión que nos acerca a lo eterno. Lo sorprendente es que el retardo mental no constituye ningún obstáculo para ella. Si bien ha superado tremendas limitaciones iniciales, siempre será muy especial para todos los que tengan la oportunidad de conocerla, de compartir y disfrutar de la misión y mensaje que ella trajo a esta vida: transmitir su alegría espontánea y su amor incondicional.